Mítico, glorioso y beligerante ha de ser este relato
la lucha sutil y férrea del que ama aun cuando no ha culminado la primera batalla
y no ha despertado del hechizo de polvo de estrellas y reflejo de conejo de luna
o aun cuando las pupilas ardientes y sangrantes le develan el reto de las armas.
Ahí el relevo del tiempo,
la cita con el cuento de vida
con la sangre caliente, siempre de pasión,
de ese cruel dilema, enamorado, amante, amor.
Una estancia de estrategias tildadas en el balance perfecto, placer dolor
el que empieza en la conquista.
Luego la historia de la lucha peregne de que hay que amar siempre hasta que se ame
sin vencer al oponente, aquel que esta en la respiracion pendida del crepúsculo sagrado
de no querer despertarse porque hay que amar sin vencer al amor.
jueves, 30 de septiembre de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario